Siempre empiezo a escribir, motivada, contenta, llena de ilusión, empiezo lenta, borro, y sigo. Luego esos textos acaban en el borrador del blog, donde nadie lo leerá, ni siquiera yo misma.
Tras intentar escribir todo lo que tengo en la cabeza y volverme loca sin saber como plantarlo aquí, acabo cogiendo mi diario, esa libreta azul, con una foto en la última hoja, o la primera si lo abres del revés, de un tomate, un pequeño tomate, cherry.
Llamarlo diario, no es algo que me guste demasiado, es algo íntimo , algo que en algún momento de mi vida pudiese leerlo en voz alta y gritarlo a los cuatro vientos, no es un diario, no escribo diariamente, escribo, sin más.
Escribo sobre mí, sobre mi vida, sobre el cambio que sufro constantemente, sobre esas emociones que no quiero olvidar cuando me haga mayor, pues sigo siendo pequeña. Escribo sobre ellas, a veces me gustaría gritarles a la cara que con ellas me siento yo misma. Escribo sobre él, él es un caso aparte, escribo sobre su humor, sobre como me hace sentir cuando me mira, simplemente le escribo. Escribo sobre aquello que me hace feliz, lo que me preocupa y lo que me incomoda, escribo y escribo...
EL MUNDO NO ES UNA MÁQUINA DE CONCEDER DESEOS.
"Construir una historia de amor no solo depende de dos"
miércoles, 14 de octubre de 2015
sábado, 3 de octubre de 2015
Querida Mariona:
A María Pelegrí
Querida Mariona:
jueves, 1 de octubre de 2015
En un momento de silencio.
Hay momentos en la vida en el que una persona necesita un poco de descanso, necesita desconexión y relajación. Necesita que nadie le diga que tiene que hacer, no necesita más opiniones. Tan sólo necesita seguir adelante, seguir su camino siguiendo su corazón.
Hay otros momentos en los que no quiere estar sola, no quiere alejarse de nadie, necesita esos abrazos que hacen que el tiempo se pare. Necesita esas palabras de amor, necesita que esa persona especial se siente a su lado y sin decir nada, con el silencio, le diga que todo irá bien, que siempre estará a su lado, que apuesta todo por ella.
Y aunque suene raro me encanta como huele su cara, su pelo, me encanta él, sus chistes malos, él. Él hace que me sienta bien conmigo misma.
Hay otros momentos en los que no quiere estar sola, no quiere alejarse de nadie, necesita esos abrazos que hacen que el tiempo se pare. Necesita esas palabras de amor, necesita que esa persona especial se siente a su lado y sin decir nada, con el silencio, le diga que todo irá bien, que siempre estará a su lado, que apuesta todo por ella.
Y aunque suene raro me encanta como huele su cara, su pelo, me encanta él, sus chistes malos, él. Él hace que me sienta bien conmigo misma.
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