EL MUNDO NO ES UNA MÁQUINA DE CONCEDER DESEOS.
"Construir una historia de amor no solo depende de dos"

miércoles, 14 de octubre de 2015

Aquello que me hace feliz.

Siempre empiezo a escribir, motivada, contenta, llena de ilusión, empiezo lenta, borro, y sigo. Luego esos textos acaban en el borrador del blog, donde nadie lo leerá, ni siquiera yo misma.

Tras intentar escribir todo lo que tengo en la cabeza y volverme loca sin saber como plantarlo aquí, acabo cogiendo mi diario, esa libreta azul, con una foto en la última hoja, o la primera si lo abres del revés, de un tomate, un pequeño tomate, cherry.
Llamarlo diario, no es algo que me guste demasiado, es algo íntimo , algo que en algún momento de mi vida pudiese leerlo en voz alta y gritarlo a los cuatro vientos, no es un diario, no escribo diariamente, escribo, sin más.
Escribo sobre mí, sobre mi vida, sobre el cambio que sufro constantemente, sobre esas emociones que no quiero olvidar cuando me haga mayor, pues sigo siendo pequeña. Escribo sobre ellas, a veces me gustaría gritarles a la cara que con ellas me siento yo misma. Escribo sobre él, él es un caso aparte, escribo sobre su humor, sobre como me hace sentir cuando me mira, simplemente le escribo. Escribo sobre aquello que me hace feliz, lo que me preocupa y lo que me incomoda, escribo y escribo...


sábado, 3 de octubre de 2015

Querida Mariona:



A María Pelegrí
Platería, 39 - 1º

Querida Mariona:

Nuestras vidas se han unido y Dios mismo ha querido separarlas. A Él le ofrezco con toda la sinceridad posible mi amor hacia ti, un amor intenso, puro y sincero.


Siento tu desgracia, no la mía. Estés orgullosa de mí: dos hermanos y tu novio. Pobre Mariona.


Me pasa una cosa extraña: no puedo sentir ninguna pena por mi suerte. Una alegría interna, intensa, fuerte… llena todo mi ser. Quisiera escribirte una carta triste, de despedida, pero no puedo. Estoy pleno de alegría como un presentimiento de la Gloria.


Quisiera hablarte de lo mucho que te habría amado. De cuánta ternura tenía reservada para ti, de lo felices que habríamos sido. Pero para mí todo esto es secundario. He de dar un gran paso.


Una última cosa: cásate, si es tu parecer. Yo desde el cielo bendeciré tu matrimonio y tus hijos.


No quiero que llores. No lo quiero.


Que estés orgullosa de mí. Te quiero.


No tengo tiempo para más.

Francesc


jueves, 1 de octubre de 2015

En un momento de silencio.

Hay momentos en la vida en el que una persona necesita un poco de descanso, necesita desconexión y relajación. Necesita que nadie le diga que tiene que hacer, no necesita más opiniones. Tan sólo necesita seguir adelante, seguir su camino siguiendo su corazón.

Hay otros momentos en los que no quiere estar sola, no quiere alejarse de nadie, necesita esos abrazos que hacen que el tiempo se pare. Necesita esas palabras de amor, necesita que esa persona especial se siente a su lado y sin decir nada, con el silencio, le diga que todo irá bien, que siempre estará a su lado, que apuesta todo por ella.

Y aunque suene raro me encanta como huele su cara, su pelo, me encanta él, sus chistes malos, él. Él hace que me sienta bien conmigo misma.