Mayo, ese doloroso mes para los estudiantes, ese maravilloso mes para las madres, ese gran mes para María y sin embargo yo no puedo dejar de pensar en ella. Mayo no iba a ser un mes malo hace un año, íbamos a ir a Madrid, íbamos a beber , reír y disfrutar de la familia, íbamos. Pero pasó, pasó y nadie se lo esperaba. Y sí Tía no puedo pensar en que él te haya olvidado tan pronto, no entra en mi cabeza como cada vez que coge a ella de la mano no se acuerda de ti, de tu olor... yo, sí que lo hago, todavía recuerdo, te.
Todavía te recuerdo en el piano, tocando con tus maravillosas manos esas grandes teclas. Todavía te recuerdo masajeandome los pies y sí desde que te fuiste no dejo que nadie más lo haga. Todavía recuerdo cuando volvisteis de China, nos contabas tus anécdotas con esa maravillosa sonrisa y esas ganas de vivir. También recuerdo cuando volvisteis de África, de ayudar, como siempre. Tus viajes, tus aventuras, tú. Tu forma de jugar al golf, ese maldito sitio, me encanta el golf, adoro jugar, me recuerda a ti, pero también me recuerda ese maldito momento hace 6 años aproximadamente, nunca volví a pisar ese golf.
Mayo te gustaba, mayo te gusta.
Me hubiese gustado que vieses a mi hermana vestida de blanco, con tu maravilloso vestido, con tu sonrisa. También me hubiese gustado que lo conocieras, es como tú decías 'el especial' , tú y yo sabemos por qué. Me hubiese encantado que me vieses entrar y salir de la universidad.
Y entre alguna que otra lagrimilla , Tía, feliz mayo.
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